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Quién debería someterse a pruebas genéticas

Cuando nos preguntamos ¿quién debería someterse a pruebas genéticas?, La respuesta sería, todos aquellos que piensen ser padres,  ya que deberían de saber algo acerca de su herencia genética.

De forma ideal, todas las parejas deberían recibir consejos antes de concebir, no sólo explorando el historial de su herencia genética, sino también para aprender sobre los factores que afectan a su estilo de vida, como la nutrición, las drogas, el trabajo… Y que también podrían afectar al feto.

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Sin embargo, la asesoría genética se recomienda vivamente a las parejas que se encuentran en cualquiera de estas cinco situaciones:

  1. Las que hayan tenido niño con una enfermedad genética.
  2. Las que tienen parientes con problemas genéticos.
  3. Las que han tenido embarazos anteriores que terminaron en abortos espontáneos.
  4. Las que tienen un historial de infertilidad.
  5. Las parejas en las que la mujer tiene más de 34 años o el hombre más de 44.

Otro grupo de parejas que pueden correr riesgos acerca de su herencia genética, son aquellas cuyos antepasados proceden de regiones particulares del mundo en donde las relaciones sexuales casi siempre se mantenían entre los miembros del mismo grupo étnico reducido.

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Este tipo de endogamia del grupo étnico, provoca una limitación en la disponibilidad de genes, y aumenta las probabilidades de que el mismo gen perjudicial esté presente tanto en el padre como en la madre. Prácticamente todos los grupos étnicos tienen un riesgo elevado de trasmitir al menos una enfermedad hereditaria.

Las parejas cuyos antepasados vivían en una de las numerosas partes del mundo en las que se animaba a los jóvenes para que se casaran con sus primos u otros parientes, se encuentran en un nivel de riesgo aún más elevado.

Evidentemente, cuantos más antepasados tenga una pareja concreta en común, más probabilidades hay que sean portadores de genes perjudiciales similares, lo que confiere mayor importancia a la necesidad de realizar pruebas genéticas.