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El inicio del desarrollo humano durante la procreación

Las células humanas de la reproducción se llaman gametos. Y el inicio del desarrollo humano se inicia cuando un gameto masculino, o espermatozoide, penetran la membrana de un gameto femenino, u óvulo.

Durante el inicio del desarrollo humano, cada uno de estos gametos contiene más de mil millones de mensajes genéticos codificados químicamente, que, en su conjunto, representan la mitad del esbozo de programa para el desarrollo humano.

fecundacion El inicio del desarrollo humano durante la procreación

Cuando las dos células reproductoras se fusionan, estos dos medios programas se combinan, interaccionando para formar un conjunto completo de instrucciones de desarrollo humano.

Al principio, los dos gametos mantienen sus identidades separadas, uno al lado del otro, encerrados en la membrana del óvulo. Luego, después de una hora o más, de repente se fusionan, su material genético se combina, y se forma un cigoto unicelular.

A las pocas horas después de su formación, el cigoto inicia el desarrollo humano por los procesos de duplicación y división. Justo antes de que el cigoto se divida, todo el material genético combinado de ambos gametos se duplica, formando dos conjuntos completos de instrucciones genéticas.

Estos dos conjuntos se trasladan a extremos opuestos de la célula, y entonces la célula se divide limpiamente por el medio, y así el cigoto se convierte en dos células.

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De la misma forma, estas dos células se duplican y se dividen para convertirse en cuatro. Estas cuatro, a su vez, se duplican y se dividen para convertirse en ocho, y así sucesivamente.

division celular1 El inicio del desarrollo humano durante la procreación

Pronto aparece un tercer proceso, la diferenciación, que se añade a la simple duplicación y división. Según un calendario genético, diversas células empiezan a especializarse y a reproducirse a ritmos diferentes, según su función programada.

Siguen el mismo calendario, algunas células se morirán antes durante la vida del individuo, y otras continuarán reproduciéndose durante décadas; hay otras que se quedarán adormecidas hasta la pubertad, o la vida adulta, o la tercera edad.

En el nacimiento, un bebé está constituido por, aproximadamente, unos diez billones de células. En la vida adulta, el número de células aumentado una cifra entre 300 y 500 billones de células. Pero, sea cual sea el número de células que pueda tener una persona, y sea cual sea la diferenciación de especialización que ha tenido lugar, cada célula del cuerpo lleva una copia de las instrucciones genéticas heredadas por el cigoto unicelular en el momento de la concepción.

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