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El alcohol: una droga legalizada y socializada

El alcohol es una de las drogas legales que está más socializada y extendidas en la sociedad en la que vivimos, y puede que sea también el factor teratogénico más omnipresente. Existen agentes ambientales específicos que afectan al feto, entre ellos, hay sustancias que pueden tomar las mujeres que están embarazadas y pueden afectar al desarrollo del feto, como en este caso el alcohol.

El alcohol, atraviesan la membrana placentaria con facilidad, la concentración de alcohol en el cuerpo del feto, es la misma que la que ingieren la madre. El alcohol produce una modificación molecular y afecta a los procesos de migración celular, estos efectos estructurales están causadas por los errores de las neuronas emigran a la corteza cerebral.

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El alcohol gasta el oxígeno y va en detrimento o a las células que lo necesitan. También se come la grasa que es de la que se alimentan las neuronas, por tanto, beber moderadamente está relacionado con un gran número de abortos espontáneos, por lo que no hay dosis segura, lo mejor es no beber nada a lo largo del embarazo.

El actualidad se estima que uno de cada 550 bebés nacen con los síntomas distintivos del síndrome del alcohol fetal (SAF), que produce un retraso en el crecimiento, problemas conductuales (como la poca capacidad de concentración y las deficiencias en habilidades sociales) y rasgos faciales a normales (como cabeza pequeña, ojos anormalmente distanciados entre sí y la nariz chata). Hay que decir que el SAF o síndrome de alcohol fetal es la principal causa prenatal conocida de retraso mental en el mundo industrializado.

sindrome alcohólico fetal1 El alcohol: una droga legalizada y socializada

El síndrome de alcohol fetal también lo sufren las mujeres que dejan de beber por estar embarazadas, aunque hay que decir que el retraso del bebé será más moderado, así como los trastornos de conducta, aprendizaje… Aunque los bebés suelen presentar insomnio y suelen ser poco sociales.

El síndrome de alcohol fetal, no aparece en todos los fetos expuestos al alcohol. Las víctimas más probables son las que tienen una vulnerabilidad genética de aquellas cuyas madres deben gran cantidad de alcohol es decir, que ingieren más de cinco cócteles o cinco vasos de vino o de cerveza cada día, durante el embarazo.

Desgraciadamente, el daño más importante causado por el consumo de alcohol prenatal se produce al inicio del embarazo, muchas veces antes de que una mujer se haya dado cuenta de que esté embarazada, y que debería reducir su ingesta de alcohol.

Incluso o una ingesta moderada de alcohol puede ser dañina para el organismo en gestación. En un estudio de 54 mujeres que tenían el hábito social de beber, nueve dieron a luz bebés con al menos 2 de las aproximadamente 6 características faciales del SAF.

La mayoría de estas mujeres no tomaban más de tres o cuatro bebidas alcohólicas al día durante el mes previo a su conocimiento del embarazo. La mayor parte de las investigaciones recientes, también han demostrado que, aunque el consumo de 3 o más bebidas por el día a  lo largo del embarazo (quizás una cerveza con la comida y dos vasos de vino con la cena) puede no provocar el SAF, sin embargo puede causar deficiencias a lo largo del embarazo, con daños motores, emocionales e intelectuales.

A lo largo de este estudio, los investigadores preguntaron a las madres sobre sus hábitos de consumo de alcohol durante el embarazo y después estudiaron a sus hijos.

A la edad de cuatro años, si se comparan con los niños cuyas madres se abstuvieron totalmente del alcohol, los niños cuyas madres bebieron un promedio de una o dos bebidas alcohólicas al día al principio del embarazo daban peores resultados en las pruebas motrices.

Estas investigadores concluyeron que los estudios a realizar todavía deben establecer cuál es el nivel de exposición cierta al alcohol durante el periodo prenatal, corroborando los consejos quedan muchos expertos médicos y que en el sentido de que las madres embarazadas deberían abstenerse totalmente de beber alcohol en cuanto tienen conocimiento de que están embarazadas. Esta recomendación parece ser especialmente válida si tenemos en cuenta que la mayoría de las personas, y también de las mujeres embarazadas, quieren que sus hábitos de bebidas son más moderadas de lo que en realidad son.

fuente [1][2]